Joya de la música barroca, los conciertos de Las cuatro estaciones son las piezas más universales de Antonio Vivaldi !!!
Conciertoss
- Castelló d’Empúries: Ago 5 TICKETS
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Jordi Montoliu (violí), Carlota Novell (violí), Oscar Vilaprinyó (violí) Sergi Miró (viola), Ignasi Prunés (cello) i Gil Lladó (clave) formen Camerata Venezia, formació especialitzada en música barroca, especialment obres d’Antonio Vivaldi. Joia celebèrrima de la música barroca, els concerts de Les quatre estacions són les peces més universals d’Antonio Vivaldi i de la seva època.
Publicats a Amsterdam dins de la col·lecció Il cimento dell’armonia i dell’inventione Op. 8, cadascun d’aquests quatre concerts per a instruments de corda porta per títol el nom d’una estació de l’any (Primavera – Estiu – Tardor – Hivern)
Jordi Montoliu (violí), Carlota Novell (violí), Oscar Vilaprinyó (violí) Sergi Miró (viola), Ignasi Prunés (cello) i Gil Lladó (clave) forman «Camerata Venezia», formación especializada en música barroca, especialmente obras de Antonio Vivaldi. Joya celebérrima de la música barroca, los conciertos de Las cuatro estaciones son las piezas más universales de Antonio Vivaldi y de su época.
Publicados en Ámsterdam dentro de la colección Il cimento dell’armonia e dell’inventione Op. 8, cada uno de estos cuatro conciertos para instrumentos de cuerda lleva por título el nombre de una estación del año (Primavera – Verano – Otoño – Invierno) El conjunto instrumental se compone de un violín solista, de primeros y segundos violines, violas, violonchelos y contrabajos, con el apoyo del bajo continuo (clavicémbalo y órgano).
A menudo se desprenden de los violines varios solos que, uniéndose al violín principal, forman así el llamado concertino del «concerto grosso»; con todo, el violín solista emerge casi siempre sobre la masa de la cuerda, de manera que se obtiene un término medio entre el «concerto grosso» y el «concerto solistico» sobre el esquema allegro-adagio-allegro. A la belleza de la obra contribuye grandemente la opulencia y vitalidad rítmicas, sobre todo en las partes del violín solista que campean también en el elemento descriptivo y virtuosista, revelando una vez más en su autor el profundo y genial conocimiento del instrumento.
A cada concierto se antepone un «Soneto demostrativo» para ilustración de las imágenes evocadas en la música.